CARTA DE PRESENTACIÓN PRECANDIDATURA PRESIDENCIAL DE LUIS MARIANO RENDÓN

Print Friendly, PDF & Email

CARTA DE PRESENTACIÓN

PRECANDIDATURA PRESIDENCIAL DE LUIS MARIANO RENDÓN

PARTIDO PIRATA DE CHILE

Nos dirigimos a ustedes, compañeros de plataforma política, y a toda la comunidad nacional e internacional para hacer público un hito histórico para nosotros como partido.

Luego de un proceso de deliberación llevada a cabo en las salas virtuales de la Asamblea permanente del Partido Pirata, proceso que tuvo lugar entre los meses de enero a marzo de 2017, hemos decidido por unanimidad, en votación digital a través de nuestras herramientas piratas, fieles a nuestro estilo y a nuestros principios, poner en consideración de la mesa nacional del Frente Amplio nuestra propuesta como precandidato presidencial de Luis Mariano Rendón en el proceso de primarias del Frente Amplio.

El Partido Pirata lleva en su esencia las ideas de liberación de la política, la economía y la cultura a través de una democracia líquida, una economía de enjambre con un modelo de producción P2P basada en los bienes comunes, el acceso a Internet como un derecho humano y el fomento del copyleft en la producción de conocimiento e innovaciones.

Estas luchas del siglo XXI no dejan fuera al Partido Pirata de las luchas históricas de las fuerzas de cambio: la justicia social y el buen vivir; la libertad de los seres humanos para hacer con su vida y su cuerpo lo que estimen conveniente, en tanto su estilo de vida no dañe a otros; los derechos humanos que el Estado debe respetar a todas las personas con independencia de su origen, situación socioeconómica o raza; la defensa del ecosistema, los derechos de las demás especies y el uso racional de los vitales pero limitados dones que nos provee el planeta.

Luis Mariano es un ciudadano empoderado, defensor de la naturaleza, la cultura, la democracia y los derechos humanos. En todos estos aspectos tiene cicatrices de combate. Ha sido un líder social de intachable trayectoria que trae consigo la experiencia de haber encabezado movimientos sociales que sirvieron de antesala a lo que ha sido el despertar de la ciudadanía a los abusos y atropellos de la oligarquía política y económica durante los últimos 40 años.

Ya desde los fragorosos años ochenta, como estudiante de derecho de la Universidad de Chile, lo vimos enfrentando a la maquinaria represiva de la dictadura en una época en que, como muchos otros activistas de esa generación, nuestro candidato militaba en las Juventudes Comunistas. En ese tiempo, como a muchos, le tocó vivir en carne propia la ferocidad del régimen, siendo uno de tantos presos políticos reconocidos por la Comisión Valech. En 1989, integró la mesa directiva de la Fech como secretario general y, entre otras acciones, no tuvo miedo de emplazar, junto a sus compañeros, a los rectores militares que seguían en funciones, quienes fueron cómplices de la desaparición de estudiantes en el periodo más oscuro de la historia reciente de nuestro país.

Poco tiempo después, en el primer gobierno postdictatorial y aún militando en el partido de la hoz y el martillo, no tuvo pelos en la lengua para repudiar al gobierno por rendirle honores al presidente de la China comunista, cuando todavía la masacre de la plaza Tiananmen era noticia. La lealtad de Luis Mariano ha estado siempre con sus convicciones y principios antes que con las instituciones, la realpolitik o las órdenes de partido.

En los albores de la década de los noventa inició su lucha ambientalista, que ha sido recogida en el documental “Cuando Respiro”, que retrata la realidad de una de las ciudades más contaminadas del planeta. Esa lucha lo llevó a denunciar las consecuencias del modelo neoliberal en tiempos en que muchos de quienes aparecen hoy denunciándolo eran parte del consenso mayoritario que alababa las supuestas bondades del crecimiento sin freno. En 1993, colaboró en la campaña presidencial del destacado ecologista e intelectual, Manfred Max Neef.

Fue un acérrimo detractor de las políticas económicas depredadoras impulsadas por los gobiernos de Eduardo Frei y Ricardo Lagos. En 1997, lo vemos apoyando al Comité de Defensa de Los Vilos en su lucha contra la instalación de un puerto de embarque de la minera Los Pelambres. En la misma época, colabora en la oposición de la Comunidad de Mehuín a la instalación de un ducto de Celulosa Arauco en su bahía, lucha hasta hoy victoriosa.

Entrado ya el nuevo siglo, tuvo un activo papel, además, en las luchas contra la central hidroeléctrica Ralco, cuya construcción y operación ha significado un enorme perjuicio para el pueblo Pehuenche. En esa misma época, denunciaba la realización de la FIDAE (Feria Internacional del Aire y el Espacio), fachada tras la cual se esconden poderosos intereses armamentistas. Hoy, en un contexto en que se ha destapado la escandalosa corrupción de las FF.AA. con los dineros de la ley reservada del cobre o de Carabineros con el presupuesto de esa institución, sus denuncias acerca de la escasa supeditación del poder militar al poder civil resultan más vigentes que nunca.

En 2003, su lucha contra la expansión de la metrópolis de Santiago fue reconocida, gracias a la contundente argumentación que logró oponer a los intereses inmobiliarios que defendía el ministro de Vivienda de la época. Hoy vemos las consecuencias de la voracidad de las inmobiliarias y la corrupción de las autoridades en ejemplos como la burbuja en la comuna de Estación Central y sus guetos verticales, lo que ha traído infelicidad y deterioro en la calidad de vida de sus habitantes.

En ese tiempo era una de las pocas voces que evidenciaba los graves conflictos de interés de la élite chilena y denunciaba la puerta giratoria de representantes de la empresa privada que asumían altos cargos de gobierno y de funcionarios públicos que ocupaban puestos directivos o gremiales en el mundo privado. En 2007, patrocinó una querella contra la industria salmonera por el uso de “malaquita verde”, sustancia prohibida en Chile que estas empresas seguían usando, contraviniendo la ley.

En 2010, su férrea defensa de los derechos civiles contra toda forma de vejación de la dignidad humana lo llevó a denunciar la muerte del albañil cubano Orlando Zapata, quien murió en huelga de hambre exigiendo respeto a su dignidad y exigiendo su libertad y la de los otros 54 presos de conciencia reconocidos como tales por Amnistía Internacional o a recordar a los tristemente célebres, pero poco conocidos internacionalmente “plantados” de la cárcel de Isla de Pinos o a apoyar la lucha de los exiliados cubanos en Chile o a recibir al periodista José Ubaldo Izquierdo a su llegada como refugiado en Chile.

En 2011, encabezó, junto con otros notables defensores de la naturaleza, las primeras marchas multitudinarias y pacíficas que lograron vencer la prohibición de marchar frente a La Moneda. Esta hazaña no la había logrado ningún otro movimiento social después de 1990 y ha sido aprovechada por todos los demás movimientos sociales desde entonces, empezando por los estudiantes universitarios, muchos de los cuales eran sus alumnos. El movimiento que protagonizó esa primera gran movilización de 2011 se anotó otra hazaña inédita: obligó a dos gobiernos a sepultar el proyecto HidroAysén que habría cambiado para siempre la fisonomía y el equilibrio ecológico de la Patagonia chilena. Además, Luis Mariano visibilizó el hecho de que el uso de la violencia en las protestas resulta completamente funcional al poder, puesto que el aparato del Estado está diseñado para enfrentar las manifestaciones violentas, no así las pacíficas.

Ese mismo año, junto con dirigentes de diversas organizaciones sociales, protagonizó “la toma del Congreso”, un asalto a mano limpia a uno de los recintos sagrados de la República Transicional. Allí exigieron al gobierno escuchar el clamor popular y dar cauce institucional a la Asamblea Constituyente (AC), buscando seguir el ejemplo de sendos ejercicios democráticos en Ecuador y Bolivia. La demanda por la AC se ha ido amplificando con los años, sobre todo después de constatarse el gatopardismo de los políticos del duopolio, en parte debido a su cooptación por el poder económico y en parte por su miedo atávico al poder militar.

En 2013, fue uno de los pocos críticos a la realización del Rally Dakar en Chile, actividad que dañó gravemente el patrimonio arqueológico del norte del país. Con recursos de protección que tuvieron el apoyo del Colegio de Arqueólogos y otras organizaciones, se logró inclinar la balanza y forzar al gobierno a impedir que continuara la destrucción de una de nuestras verdaderas riquezas, mientras la prensa aducía como motivo supuestos desacuerdos económicos entre el Estado y los organizadores.

Luis Mariano ha sido siempre un ciclista urbano, colaborando con las organizaciones ciclistas de Chile. Ha habido ahí una apuesta por el transporte sustentable, pero más allá de eso, por la bicicleta como símbolo de una nueva cultura sobre la Tierra, una cultura de la independencia, la armonía con la naturaleza y el respeto a los demás.

Por todo lo aquí expuesto, el Partido Pirata de Chile se ha formado la convicción de que Luis Mariano Rendón reúne las cualidades que un fiel representante del Frente Amplio requiere para impulsar, en un futuro gobierno, las políticas públicas que la ciudadanía empoderada definirá a través del proceso participativo de discusión programática que se está llevando a cabo en todos los territorios donde el Frente Amplio tiene presencia.

Esperamos la buena acogida de nuestros aliados a esta propuesta para enriquecer el abanico de opciones que representan las actuales precandidaturas y ofrecerle a la ciudadanía una razón más para sumarse al Frente Amplio y construir unidos el país solidario, sostenible, plurinacional y libre que logre sortear con éxito los acuciantes desafíos que este nuevo siglo depara a la civilización humana en esta larga y angosta faja de tierra.

Partido Pirata de Chile

Santiago de Chile, 11 de Abril de 2017

 

This entry was posted in Artículos, DD.HH., Documentos Piratas, Partido Pirata, Pensamientos Colaborativos and tagged , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.