Censurar es contraproducente, y según un estudio las webs de descarga no son la excepción – Genbeta

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La censura casi siempre acaba siendo contraproducente, y en un entorno plagado de alternativas como Internet esto no es una excepción. De hecho esto ni siquiera es así por las alternativas, sino porque las páginas que intentan censurarse siempre acaban encontrando un camino para volver a estar disponibles, y cuando lo consiguen su tráfico es aun mayor del que tenían antes.

Esto no es algo que hayamos deducido o que nos saquemos de la manga, sino que son las conclusiones a las que ha llegado el profesor Giorgio Clemente de la Universidad de Padua después de hacer un estudio en el que comparaba el tráfico que recibían algunas páginas de torrents y descargas antes y después de que se tomasen medidas contra ellas.

Como hemos visto por ejemplo en el caso de Pirate Bay, cuando un gobierno le confisca a una página su dominio esta no suele tardar en renacer de sus cenizas utilizando una nueva dirección o incluso varias diferentes. El profesor Clemente ha tenido esto en cuenta, y en su estudio ha comparado el tráfico que tenían algunas páginas en Italia antes de que el gobierno bloquease sus dominios con el que han tenido después con sus nuevas direcciones.

Y lo que se ha constatado es precisamente lo que muchos de nosotros pensábamos, que el poner el foco sobre una página para bloquearla consigue exactamente lo contrario de lo que se propone, y cuando la web vuelve a abrir sus puertas lo hace con un tráfico mucho mayor que el que tenía antes de que se tomara cualquier tipo de medida.

Bloquear páginas es contraproducente

Limeagcom

Según las palabras del propio investigador, los esfuerzos de las ISPs italianas por bloquear las páginas de descargas siempre han acabado fallando, y analizando los datos se puede resumir que la consecuencia de ellos ha sido siempre un incremento en el tráfico desde los motores de búsqueda, haciendo que las descargas aumenten en vez de disminuir.

En el estudio de hecho nos encontramos con casos tan llamativos como el de Limetorrents, cuyo tráfico proveniente de los motores de búsqueda aumentó de 9.000 visitantes a 162.000 pocos meses después de que se tomaran acciones contra ellos. También nos encontramos con casos como el de Cineblog01.net, que tras ser bloqueado y cambiar su dominio a uno .li vio su tráfico incrementado en más de un 1.000%.

Además, el profesor Clemente también ha podido comprobar que estos bloqueos también han servido para dar a conocer páginas hasta entonces apenas utilizadas. El ejemplo más significativo es el de TorrentDownloads, que no recibía ninguna visita desde Italia hasta que la AGCOM, el regulador de telecomunicaciones de aquel país, la incluyera en la lista de webs bloqueadas.

Estoy seguro de que esta noticia apenas sorprenderá a mucho de ustedes, de hecho este no es ni mucho menos el primer estudio que llega a esta conclusión. Cuando se bloquea una página de descargas se genera un ruido mediático que ayuda a que le sea más fácil volver, y en el caso contrario a los usuarios que la usan no les cuesta encontrar alternativas. ¿Se darán cuenta de ello las autoridades y dejarán de derrochar recursos para ponerle puertas al campo?

Imagen | Sören
Vía | Torrent Freak

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