Cómo la NSA está afectando el comportamiento de empresas

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Aunque hablamos de grandes filtraciones y de como NSA ha estado espiando o monitorizando las comunicaciones, y de cómo esto es un gran problema de comunicación y de imagen para EE.UU. – por no hablar de las implicaciones legales -, la situación es aún más dramática para las grandes empresas que se consideran gigantes de las comunicaciones y servicios.

¿Cómo afecta la NSA a empresas de EE.UU. en el mundo? De una forma muy directa, otras empresas en otros países están dejando de comprar o usar sus productos.

Toma como ejemplo servicios de servidores como Rackspace, Amazon EC2 o Softlayer, tres de las empresas y soluciones “cloud” más usadas en el mundo por empresas de todo el mundo. Ya no es que una agencia como NSA pueda acceder a tus datos porque tienen alguien dentro o porque interceptan las comunicaciones entre servidor y servidor. Se ha abierto la opinión de que equipos que usan estas empresas también puede estar infectados.

Esto está provocado una nueva generación de paranoia colectiva a lo que se refiere a productos salidos de EE.UU. Es normal, evidente y muy importante que una empresa que tiene datos de gran valor mire dos o tres veces los equipos que van a usar para almacenarlos. Aunque el “cloud computing” nos ha librado de un gran problema como es el del espacio en nuestros discos duros y el acceso a él, abre un nuevo rango de problemas, que han provocado conflictos internacionales.

No es algo anecdótico, las comunicaciones de empresas que tengan negocios en “zonas calientes” para un país como EE.UU. deben de estar vigilantes ante posibles filtraciones, lo cual lleva a que un servicio con origen en EE.UU. sea tan mal visto como uno alojado en China, no se pueden fiar.

Google Amazon Msft data centers

Una oportunidad para Latinoamérica y Europa

No podemos negar una obviedad básica y es que si la seguridad es una ilusión, la seguridad en otro país también lo es.

Las filtraciones de la NSA es algo que está afectando a EE.UU. a muchos niveles, también es algo que muchos países pueden tomar y aprovecharse de ello. Esto es creando nuevas infraestructuras o empresas que den una respuesta a lo que tradicionalmente se ha usado en EE.UU.

Sobre todo veo tracción en el uso de sistemas en la nube que no estén localizados en Estados Unidos y esto es una buena noticia para los países donde la energía es barata. Crear centros de datos es siempre una buena idea donde la energía sea barata o se pueda usar energías limpias.

Si ha existido una explosión de data centers en EE.UU. es simplemente por dos motivos: conectividad y energía barata. Si se logran mejorar estos dos aspectos en cualquier país de la zona Euro o de Latinoamérica, nuevos nombres importantes pueden crearse y por fin descentralizar el cloud computing de EE.UU.

Actualmente grandes empresas como Amazon, Microsoft o Google tienen data centers por todo el mundo, fuera de EE.UU. encontramos gran presencia en Europa como en Irlanda, Francia, Alemania u Holanda. También en Hong Kong, Singapur, pero en Latinoamérica, las grandes empresas apenas tienen presencia tan solo en Chile y  Brasil. Hay una gran oportunidad viable y que puede marcar un antes y después en una industria como la de los datos, tan necesaria hoy en día en internet.

¿Por qué no China? Es una superpotencia, está bien conectada en sus grandes ciudades y hay millones de posibles clientes en Asia que pueden usar sus servidores. El problema está en que no hay mucha diferencia ahora mismo entre EE.UU. y China en temas de monitorización. Las empresas que tienen servidores en Asia las suelen poner en Hong Kong donde no hay mucho espacio y es costoso, o en Singapur, pero China con leyes actuales se escapa al resto del mundo.

Todos espían

Despejemos cualquier duda posible. Si se instala un data center en Reino Unido, el GCHQ querrá saber que hay dentro. Si se instala un data center en Brasil, el servicio relativo en Brasil querrá saber que hay dentro. Por desgracia, en estos casos debemos ponernos siempre en el peor de los casos.

La localización de una data center es irrelevante a lo que el espionaje y el intento de intrusos a los datos que se almacenan se refiere. Una vez conectado a internet, incluso a una red privada internacional, estos sistemas están expuestos a que cualquier persona, en prácticamente cualquier punto del planeta con una conexión quiera comprobar el nivel de seguridad y, por qué no, acceder e intentar captar algún dato como prueba.

Existen muchos países con unas leyes favorables, precios de energía que pueden ser asumidos y conectividad que aunque puede mejorarse, es suficiente para gran nivel de tráfico de datos. Existe la posibilidad y ya hay empresas que la están aprovechando.

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