En busca de la transparencia electoral: Voto Electrónico Auditable y Transparente – Politica digital, Argentina

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Por Esteban Pagano para Política Comunicada

Quienes trabajamos con la tecnología (programadores, expertos en seguridad, hackers, administradores de sistemas, etc.), vivimos una dualidad ya que por un lado solemos ser fanáticos de ella y por el otro nos genera mucha desconfianza ya que sabemos que todo sistemas tienen sus fallas y por eso tenemos una sana desconfianza hacia la tecnología aplicada a un proceso eleccionario.

¿Pero cómo lograr transparencia en el proceso electoral?

Hay una idea relacionada al voto electrónico que no comparto que reza que “la aplicación de tecnología a un proceso cualquiera hace más transparente a dicho proceso”.

Javier Smaldone en su artículo sobre el Voto Electrónico expone sus opiniones sobre  las razones por las que no se debiera usar el Voto Electrónico y ese artículo me hizo reflexionar sobre como sí debiera usarse.

A favor y en contra.

Un argumento a favor del del voto electrónico, se podría resumir en la frase “si va a haber  Fraude se va a hacer con cualquier método” en principio parece cierto pero hay una gran diferencia, en la complejidad.

En los sistemas de voto electrónico al emitir el voto este se almacena o se computa como un dato numérico único y definitivo (sea durante la votación o después), y si el sistema esta bien hecho, podría verificarse la consistencia de esos datos, por ejemplo que no haya más votos que votantes,  etc. Pero no tiene sentido hacer recuento ya al hacer clic varias veces  los datos entran por un lado, un algoritmo los cuenta y saca siempre el mismo resultado por el otro y este algoritmo debiera ser inalterable y dar siempre el mismo resultado lo que pareciera que genera una imparcialidad perfecta.

Obviamente el voto en papel es un hecho también único (si el sistema funciona bien y no se vota más de una vez), pero deja una evidencia física, hecho que lo hace fácilmente auditable,  se puede verificar la autenticidad de las boletas, la inviolabilidad de las urnas etc,  y el conteo y el recuento son auditados una y otra vez por actores parciales e imparciales.

e-vote: ¿Cómo se puede hacer fraude en una elección?

En el caso del papel el fraude se puede hacer de muchas maneras pero necesita una gran logística, una gran cantidad de personas de distintos partidos políticos y en muchos casos veedores internacionales imparciales y votantes dispuestos al fraude y en general en estas épocas en la que cualquiera puede generar una noticia, a la larga se sabe si los casos son masivos.

En el sistema en papel tradicional hay muchos actores involucrados en el proceso electoral y esto asegura que si bien no se puede evitar del todo el fraude los casos sean en general tan mínimos que no influyen en el resultado final de una elección nacional.

En el caso del fraude electrónico, es mucho más fácil, basta con modificar el algoritmo que hace la cuenta o el que suma los votos poniendo una pequeña línea de código en cualquier lugar del sistema, algo asi como: “si el voto es de X partido imputarselo a el partido Y”, y es suficiente.

En cualquier punto, tanto en el software como en el mismo hardware se puede introducir un código que puede modificar sustancialmente el resultado.

Si nos quedamos con el hecho de que tanto las máquinas de votación como los sistemas que recogen estos datos y los procesan pueden estar programados para beneficiar a un partido político (en general el que contrata a la empresa o encarga el sistema que provee los equipos y sistemas, osea el partido gobernante) podríamos descartar esta opción por no ser auditable.

Pero pensando en esto en Brasil desde el inicio se optó por la utilización del software libre para regir todo el proceso.

¿Porqué software libre?

Porque es la única forma de devolverle al ciudadano la posibilidad de auditar el proceso en el caso de utilizar voto electrónico, claro que no todo el mundo puede hacer estas auditorías ya que se necesita ciertos conocimientos o en algunos casos contratar a empresas o universidades que puedan hacerlas pero garantiza que muchos ojos podrán escudriñar el sistema.

Tampoco cualquier ciudadano se le da acceso al cuarto oscuro o al recuento de votos y estos necesitan una capacitación aunque sea mínima y los conocimientos necesarios para analizar un software están al alcance de cualquiera que desee estudiar.

Se critica que pueden ser miles de líneas de código las que hay que auditar pero esto no es tan así ya que buena parte de los sistemas libres que pueden manejar las máquinas de votación ya están auditados y revisados hasta el hartazgo como es el caso del sistema operativo Linux.

¿Y quién se tomaría el trabajo de auditar una máquina de votación?, bien, gente como Harri Hursti quien descubrió el primer hack a una máquina de votación y miles de hackers que disfrutan encontrando estos errores.

Sobre los tiempos

En el caso del voto electrónico hay un problema grave, y es que la auditoría no se puede hacer durante el proceso de la votación  sino que se puede hacer antes y después y esto plantea una diferencia importante con el sistema de papel ya que en este último se hace la revisión del proceso todo el tiempo, y se suele entrar al cuarto oscuro permanentemente para revisar las boletas.

En cambio en la máquina no se podría o no se debería poder ingresar para revisar cabalmente lo que hace.

El voto ya no es tan secreto

Este video es una pequeña muestra, algo burda y simple de como se puede violar el secreto del voto cuando se hace por medios electrónicos, pero hay otras formas como leer los datos en las tarjetas que usan chips RFID utilizados en los llamados sistemas mixtos que también pueden ser leídas a distancia y en forma masiva.

Estos errores en los sistemas libres son más fácilmente reparables y detectables ya que hay más gente involucrada y sobre todo gente que no responde a una empresa que invirtió miles o millones de dólares en un sistema y si tiene que introducir un cambio podría evaluar el impacto desde una visión comercial.

El software libre, es libre, no perfecto

Mucha gente del SL no está de acuerdo con el Voto Electrónico, incluyendo al icónico Richard Stallman creador del movimiento del software libre y de la Free Software Foundation.

Y tenemos que aceptar que si bien el SL mueve al mundo ya que  se encuentra en la mayoría de los sistemas críticos del mundo, allí donde se necesita estabilidad, seguridad y confiabilidad, no es perfecto.

Podríamos decir sin lugar a dudas que no hay sistema más crítico en una sociedad democrática que el aplicado a una elección y si se va a optar por el voto electrónico ( el cual tiene muchísimas ventajas ) la única forma de asegurar un alto grado de transparencia es que este sea auditable y no solo auditable sino que los que lo auditan externamente puedan aportar sus modificaciones, para lo que se tiene necesariamente que aplicar el modelo de software libre.

Tomandome una gran licencia veo el voto electrónico en el futuro de las naciones pero creo que faltan muchas pruebas y un tiempo para que estas tecnologías sean aceptadas por todos como un método seguro.

Recién estamos definiendo conceptos que son fundamentales para esto último como la firma digital que en la mayoría de los casos esta en etapa de prueba y que muchos implementan de forma distinta, o el mismo concepto del gobierno abierto y dentro de este que es exactamente la transparencia.

Pero por algún lado hay que empezar y si vamos a hacer pruebas con algo tan fundamental como el acto eleccionario deberíamos limitar la posibilidad de errores.

El tema es muy vasto y el debate muy interesante, lo que no se discute es que las decisiones que tomemos definirán el futuro de nuestros países.

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