Ex directivos de la Direcon en mandato de Bachelet ven más costos que beneficios en TPP

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por Lina Castañeda para Economia y Negocios Online

Sus aprensiones apuntan a que Chile podría tener perjuicios en el ámbito farmacéutico, la economía digital, y restricciones a nuevas empresas estatales, entre otros.La eventual imposición de Estados Unidos en materias de propiedad intelectual, específicamente en la industria farmacéutica, así como en el ámbito de los derechos digitales y regulación de las empresas del Estado, son algunos de los costos para Chile que ex directivos y asesores durante el gobierno de Bachelet advierten en las negociaciones del acuerdo del Trans Pacific Partnership (TPP), del cual forma parte el país.

La eventual limitación de la libertad de los ciudadanos para el acceso a los contenidos de internet; regulación a las empresas estatales que podrían imponer restricciones a la eventual creación, por ejemplo, de una AFP estatal o una banca de desarrollo; y sanciones comerciales por temas ambientales, son algunas de las aprensiones mencionadas.

El tema fue analizado en un encuentro organizado por la Fundación Chile 21, en el cual participaron como panelistas Rodrigo Contreras, ex director bilateral de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), y Marcos Robledo, ex asesor de Bachelet. Sus presentaciones fueron comentadas por Carlos Furche, ex director de la Direcon, y por el ex senador Carlos Ominami.

Junto con criticar el sigilo con que se están llevando a cabo las negociaciones, propiciaron un debate abierto. Ominami mencionó un proyecto de acuerdo aprobado en el Senado para solicitar al Presidente Sebastián Piñera un debate público sobre las implicancias que puede tener el acuerdo para Chile en materia económica y relaciones internacionales, especialmente respecto de los procesos de integración de los que forma parte y de la relación con China.

El TPP es integrado por Australia, Brunei, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelandia, Perú, Singapur y Vietnam. Con cada uno de los doce países, Chile tiene un acuerdo comercial vigente, por lo que no tiene mucho por ganar en materia comercial, dijo Contreras. No sucede así con el resto de los países. Canadá tiene acuerdos con cinco países del bloque; Malasia y EE.UU. con siete, y México con cuatro.

En una dimensión política, Robledo indicó que detrás de la negociación del TPP hay cierto esfuerzo político de redefinición de las reglas del comercio internacional, que se están haciendo bajo un esquema plurilateral acotado a un número determinado de países, en lugar de una redefinición multilateral, lo que pone en una difícil situación a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Hizo ver que en la visita que el Presidente de China, Hu Jintao, hizo este año a Estados Unidos, donde uno de los temas fue el TPP, el Mandatario planteó que China quiere participar en esa redefinición, dejando entrever que no le acomoda la discusión del TPP. Robledo asoció el tema a la nueva estrategia denominada “Pivot”, que lanzó en 2011 el Presidente Obama, consistente en un despliegue de la prioridad política, militar y económica de Estados Unidos hacia el Pacífico. La Cuenca del Pacífico es el espacio político donde en las próximas décadas se concentrará la mayor parte del comercio y el poder de las economías emergentes, acotó Furche.

La negociación del TPP pone a Chile en un track que tiene que ver con las prioridades de Estados Unidos y no las de Chile en nuestra región, agregó Furche.

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