Gobiernos tienen acceso directo a comunicaciones en redes de Vodafone

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Quizá una de las peores revelaciones que la documentación filtrada porEdward Snowden fue que hay gobiernos que tienen acceso a cables submarinos para poder minar información de entre todo lo que pasan por ellos. Esta capacidad es real y recién se ha conocido una de las bases que operan en Omán, gestionada por Reino Unido.

Vodafone ha hecho público un reporte de privacidad, seguridad y las peticiones que hacen gobiernos para acceder a datos de sus redes y la sorpresa ha llegado cuando, la misma Vodafone ha confirmado que hay gobiernos que tienen acceso directo a sus redes.

Por lo menos ha sido la misma empresa quien lo ha hecho público y no una filtración.

Según la operadora, presente en muchos países europeos y árabes, existe un número pequeño de países cuyos organismos de seguridad ya tienen un acceso directo a las comunicaciones de Vodafone, por consiguiente, de todos los clientes de esta operadora sin restricción.

En un pequeño número de países, organismos y autoridades tienen acceso directo a los datos de comunicaciones almacenados dentro de la red del operador. En esos países, Vodafone no recibirá ninguna forma de demanda de acceso a datos de las comunicaciones como los organismos competentes y las autoridades ya tienen acceso permanente a comunicaciones con los clientes mediante su propio enlace directo.

Es preocupante que países tengan acceso a las redes de una operadora, pero lo es más que tengan un acceso sin necesidad de que un juez tenga que dar la orden a la operadora. Un total acceso de las comunicaciones de un país sin identificar en que casos se puede o no usar información personal.

Vodafone no dirá que países tienen acceso directo a sus comunicaciones porque si lo hiciesen, pondrían en riesgo a sus empleados y a sus negocios en esas zonas, lo que nos da una idea de en qué países podrían tener este acceso.

Es un evidente problema de privacidad, de la cual la operadora no puede hacer nada ante leyes locales o requerimientos judiciales, pero por ejemplo, que un país como Reino Unido tenga acceso directo a las comunicaciones de Vodafone en ese país, la misma operadora no puede identificar a quien se está escuchando o recolectando información, impidiendo cumplir con leyes de privacidad y derecho a la intimidad.

Además de esta información, la operadora ha publicado el número total de peticiones a los metadatos de llamadas (dónde se hizo, cuanto duró, cual fue el destinatario…) o incluso cuantas peticiones se han hecho para tener el contenido de la llamada y de las comunicaciones mediante mensajes.

Por ejemplo, se ha publicado que España ha hecho 48.679 peticiones para conocer metadatos, además de 24.212 para tener toda la información de llamadas o mensajes.

Y este es el caso de Vodafone, todas las grandes operadoras deben tener acuerdos similares con gobiernos y autoridades de seguridad en muchos países. No se conocen, y eso es un grave problema. Vodafone ha dado un paso al frente y ha querido ser (por primera vez) completamente clara en lo que la justicia de cada país hace con sus redes, algo totalmente válido y necesariopara mantener a delincuentes a raya. Pero un acceso directo y no restringido supone tener una poderosa herramienta sin que el público tenga conocimiento de ello.

Vía: The Guardian

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