Londres busca predecir dónde ocurrirán crímenes con minería de datos telefónicos

Prevenir crímenes antes que se cometan es algo que nos enseñó Philip K. Dick en The Minority Report y durante muchos años las fuerzas policiales han buscado un modo de aplicarlo. Si bien estamos lejos de tener mutantes que adivinen el futuro, una forma más terrorífica podría ayudar a que la visión de Dick se vuelva realidad: minería de datos telefónicos

Investigadores de la Universidad de Trento en Italia desarrollaron una metodología en la cual se usaron datos telefónicos para anticipar fechorías en Inglaterra. Liderados por Andrey Bogomolov, los especialistas utilizaron datos como edad, género y ubicación de personas anónimas por medio de Telefónica, quien ofrece el servicio en Londres por medio del operador O2.

El contar con estos datos por medio del operador, la policía podría monitorear la ubicación de los teléfonos en tiempo real. Bogomolov utilizó la información de O2 y al combinarla con la estadística de crímenes y datos demográficos de cierto periodo de tiempo, fue capaz de generar un algoritmo capaz de predecir los crímenes en un periodo de tiempo posterior.

Bogomolov comparó dos resultados con y sin el uso de los datos. En el caso del primero la certeza es del 62%, mientras que con los datos telefónicos se tiene una certeza de 68%. Los investigadores dicen que el uso de esta metodología podría prevenir crímenes en áreas con características similares a otras, y que su aplicación es mucho más económica que los sistemas actuales que usa la policía.

Actualmente la policía utiliza un sistema en el que se analizan los crímenes ocurridos con anterioridad en determinadas zonas. El algoritmo determina que si se cometieron crímenes en el pasado es muy probable que la zona sea candidata a cometer una fechoría en un futuro, de modo que la policía puede enfocarse en patrullar o destinar mejor sus recursos.

El problema es que si bien la minería de datos telefónicos ayudaría a combatir un problema, generaría otro que tiene que ver con la privacidad. De acuerdo a los investigadores, los datos de Telefónica utilizados en el estudio fueron completamente anónimos y no hay modo de conocer a quién pertenecen, sin embargo eso no asegura que de llegar a aplicarse esta metodología los cuerpos policiales se mantendrán en la misma línea.

La lógica dicta que teniendo acceso a nuestra ubicación y datos registrados con anterioridad, sería mucho más fácil elaborar un perfil para mantenernos vigilados y evitar que cometamos actos ilícitos.

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