Si vis pacem, para pacem // Si quieres la paz, prepárate para la paz

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Si vis pacem, para pacem // Si quieres la paz, prepárate para la paz

El 13 de noviembre, actos cobardes y de fanatismo han llenado de sangre
las calles de París. Nuestra indignación es inmensa. Recordamos a las
víctimas y a sus allegados. Vidas robadas, rotas, que no se nos
devolverán.

¿Y ahora qué? Nuestra postura cabe en una frase: Si quieres la paz,
prepárate para la paz.

Que no nos tachen de optimistas inocentes -€” acusación de moda. No cabe
duda de que hay que destruir el Daesh por la misma razón que es
necesario curar los síntomas de una enfermedad grave mientras se aplica
un tratamiento intensivo. Pero no nos equivoquemos: acabar con el
califato no traerá más seguridad que Bin Laden si no se emprenden
acciones serias para abordar las causas reales de este drama.

Preparase para la paz significa dejar de fomentar la guerra. Las
posiciones marciales de Valls, Sarkozy y cualquier Le Pen exacerban el
odio al mismo tiempo que ocultan los problemas de verdad. Desde hace
décadas, los poderes occidentales €”Francia en particular€” producen
y exportan cantidades inmensas de equipamiento militar. Las tropas de
Oriente Medio y África mantienen unos intereses privados que distan
mucho de los objetivos establecidos para la defensa de los derechos
humanos y la democracia. Esto tiene que terminar. Occidente, Francia,
tienen que tomar urgentemente la vía de la solidaridad, de la
construcción civil y de la distribución de la riqueza en favor del bien
común.

Prepararse para la paz significa apoyar la libertad y no osar reducirla
como hacen los actores del sistema con el mismo cinismo de enero. La
decena de leyes liberticidas votadas en los últimos años han
demostrado más aún su ineficacia. En lugar de abandonarse a la
fantasí­a de controlar a la población por medio de cajas negras
inútiles y de elevado coste, el Estado debería centrarse en formar a
más personal y mejor, personal capaz de actuar para proteger lo más
preciado de una democracia: la vida de los ciudadanos y su libertad.

Prepararse para la paz significa luchar contra la violencia. Violencia
internacional contra pueblos más vulnerables que los nuestros y
sometidos a dictaduras post-coloniales. Violencia dentro de nuestras
fronteras, infligida a los que están excluidos del sistema, cada vez
más numerosos, cada vez más marginados. Se ha de neutralizar a los
criminales del 13 de noviembre. Pero todos los ciudadanos se deben
cuestionar con toda conciencia sobre los desencuentros y la cobardí­a
geopolítica de nuestras democracias que han arrastrado al mundo a la
dramática situación que estamos viendo.

Aunque llenos de emoción, hoy más que nunca hemos de mantener la
cabeza fría. En la polí­tica, como en la medicina, no se logra nada sin
un diagnóstico acertado.

Fuente : Partido Pirata Francés

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