¿Pensamiento crítico? Descubre cómo las escuelas matan la creatividad

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¿Por qué no logramos sacar lo mejor de la gente? Ken Robinson, experto en asuntos relacionados con la creatividad, la calidad de la enseñanza y la innovación, argumenta que es porque hemos sido educados para ser buenos trabajadores, en vez de pensadores creativos. Los estudiantes con mentes y cuerpos inquietos -lejos de ser cultivados para explotar su energía y curiosidad- son ignorados o incluso estigmatizados, lo que conlleva terribles consecuencias. “Estamos educando a la gente fuera de su capacidad para la creatividad”, dice Robinson. Se trata de un mensaje con profunda resonancia.

El vídeo superior, aunque algo antiguo (del año 2006), ha sido la TED Talk más vista de la historia, con casi 26 millones de visualizaciones. Tal fue su éxito que Robinson se ha convertido en el único conferenciante que ha llegado a dar hasta tres charlas en la conocida TED, algo que nadie más ha realizado jamás. ¿Acaso será porque la educación es algo que todos consideramos primordial?

Las escuelas matan la creatividad

Fotograma del vídeo RSA de una conferencia de Ken Robinson

¿De dónde proviene el sistema educativo actual?

En la primera parte de la película La educación prohibida se explica los orígenes del sistema educativo público actual, que se remonta a finales del Siglo XVIII en Prusia. El sistema se configura de tal manera que todo el mundo aprenda las mismas cosas y de la misma manera, con el objetivo de capacitarnos a todos para hacer lo mismo de igual manera. ¿Por qué? Básicamente porque es lo que demanda el sistema productivo actual derivado de la Segunda Revolución Industrial hasta nuestros días.

Así pues, dos son los factores que han influido de forma clave en la educación actual: el primero es la economía industrial, que provocó una cultura organizativa de la educación extremadamente lineal, centrada en los estándares y la conformidad. El otro gran factor de influencia, en nuestra opinión, fue la cultura intelectual de la Ilustración, que desembocó en la cultura académica de la educación. 

Una de las características de la enseñanza actual es la presencia de una jerarquía de asignaturas en las escuelas. En prácticamente todos los sistemas educativos (tal y como expone Ken Robinson en su charla) existe en la parte superior en importancia, lengua, matemáticas y ciencias; en segundo lugar humanidades (como geografía, estudios sociales, o filosofía). En la parte inferior se encuentran las disciplinas artísticas. ¿Por qué esto es así? Porque es lo que demanda nuestro actual sistema productivo, cuya orientación a la innovación fomenta que materias cómo matemáticas, ciencia y tecnología tengan mayor consideración e importancia respecto a otras -como música, danza o historia del arte- pues se considera que su aportación no es tan clave para el modelo económico actual.

¿Existe algún sistema educativo que le de la misma importancia y que enseñe danza con el mismo rigor y sofisticación con el que se enseñan matemáticas? De hecho, existen algunos métodos educativos alternativos que varían sustancialmente del enfoque tradicional. Métodos educativos como el de Montessori, centrado en observar al niño y desarrollar su máximo potencial basándose en los propios intereses del niño, o el creado por el psicólogo Howard Gardner, basado en la teoría que él mismo desarrolló de las inteligencias múltiples (y que fue una de las primeras referencias a la inteligencia emocional), por ejemplo.

El sistema educativo deja de lado las capacidades y habilidades individuales de cada uno y en muchos casos incluso sometiéndolas en pro del beneficio del sistema. Es un sistema que para más atención a entrenar a personas en beneficio del sistema que a formarlas y potenciar sus capacidades únicas. Se crean trabajadores competitivos pero no se desarrollan en ellos la capacidad de adaptación a nuevos contextos, a la innovación o el emprendimiento y basan sus niveles de competencia en las capacidades de aceptación de lo establecido y memorización de lo que se les dice.

“Los profesores del colegio no deben transmiten información, deben enseñan a pensar”. Ésta es la máxima del que es considerado uno de los mejores sistemas educativos del mundo, el finlandés.

Creer en la educación no significa necesariamente creer en la escuela. Varios países (entre ellosEstados Unidos) permiten que los niños estudien en casa si así se desea. Muchos han sido los casos en la historia de figuras de referencia mundial que abandonaron la escuela (o universidad) entre otras razones, por aburrimiento y falta de interés en lo que se les enseñaba: Albert Einstein, Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckerberg, Thomas Alva Edison, Stephen William Hawking, Agatha Christie, los hermanos Wright, Pierre Curie, entre otros. Existen varias maneras de educar a una persona, y no en todas ellas la escuela se contempla como algo imprescindible.

De hecho no todas las familias desean que sus niños vayan a la escuela. Es lo que se conoce como «homeschooling» (educación en el hogar), un movimiento que va cobrando fuerza en varios países. Los buenos resultados académicos que obtienen estos chicos es el principal argumento que esgrimen las familias para defender una práctica que no está regulada en España, pero sí lo está en países como Portugal, Francia, Bélgica, Gran Bretaña y Estados Unidos. Aunque no todos son favorables a este sistema universidades como Harvard le dan mucho valor a los alumnos que han estudiado en casa. Esta es la experiencia de un niño americano de 13 años que abandonó la escuela para estudiar en casa.

El sistema educativo actual está anclado en la era industrial. No es efectivo para el mundo de hoy, donde se necesitan empleados creativos y capaces de pensar por ellos mismos. El sistema educativo [español], donde solo se enseña y se controla, no tiene sentido. Richard Gerver, considerado uno de los líderes educativos más innovadores e inspiradores de nuestro tiempo.

El sistema educativo de Finlandia

Finlandia tiene uno de los mejores sistemas educativos del mundo, aunque en los últimos años ha ido cayendo en la clasificación del informe PISA. La metodología ha abandonado las memorizaciones típicas del sistema educativo de la Ilustración y hace énfasis en el desarrollo de la curiosidad, la creatividad y la experimentación. No es una cuestión de transmitir información, sino que es más importante aprender a pensar.

La tipología de clases, lejos de convertirse en una clase magistral fundamentalmente unidireccional, se convierte en un debate abierto donde los profesores fomentan mucho la participación. Los profesores finlandeses trabajan mucho en grupo con sus alumnos, buscando retroalimentación de los mismos y realizando clases participativas, donde el ambiente es relajado y tolerante.

Además, el profesor está forzado a ir renovando sus clases y métodos de enseñanza para atraer la atención de los alumnos, actualizando y vinculando aquéllo que enseña en el aula con sucesos reales y formas que motiven a los estudiantes. Por ello en las clases se proyectan vídeos de YouTube, se preparan temas investigando en Wikipedia o Facebook, utilizan cómics y escuchan música. No existe una vida dentro del aula diferente a la vida detrás de sus puertas, y la tecnología, igual que ocurre en sus casas, se utiliza a menudo en clase.

El profesor, además, recibe evaluaciones y feedback por parte de otros profesores más experimentados en el modo en que imparten sus clases para que éstos puedan mejorar su método educativo.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.

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