Starbucks da la primera voz de alarma sobre el precio de los alimentos

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La fuerte subida de los precios de las materias primas agrícolas está pasando de momento desapercibida para los ciudadanos, pese a que la evolución de estos ya ha saltado de las pantallas a la economía real. La cadena de restauración Starbucks ha anunciado que prevé un impacto negativo en sus resultados por la subida del precio del café y leche. Los años de recesión motivados por la crisis financiera y la reciente debilidad de las economías emergentes han tenido un efecto colateral sobre el precio de las materias primas. La pujanza de estos países durante la primera década de este siglo elevó las expectativas de consumo de todo tipo de alimentos, lo cual a su vez repercutió en un aumento de la oferta que se beneficiaría del fuerte crecimiento de la demanda. Después de la crisis financiera y de la entrada en problemas de los emergentes de mayor tamaño tuvo lugar un brusco descenso, tanto en el consumo de ciertos alimentos como en las expectativas de crecimiento a futuro. El resultado provocó un desplome de los precios, con el consiguiente impacto deflacionista sobre la economía.     La consecuencia de la caída del consumo y del desplome de los precios fue el abandono de parte de la capacidad instalada para intentar que se ajustasen la oferta y la demanda. Recientemente, algunos sucesos climáticos y la crisis de Ucrania han despertado un mercado que llevaba mucho tiempo dormido. Los precios han reaccionado bruscamente al alza en muy poco tiempo y ya han provocado que un gran consumidor de estos productos alerte a los inversores de que se producirá un impacto negativo en sus márgenes. De mantenerse o seguir subiendo los precios de los alimentos podríamos asistir a una reacción en cadena de compañías anunciando que el incremento en los costes de sus materias primas provocará una revisión a la baja de sus estimaciones. Si tenemos en cuenta que a pesar de la incipiente reactivación de la economía el bolsillo de los ciudadanos sigue muy maltrecho, será difícil que las compañías de alimentación puedan trasladar la subida de las materias primas a los consumidores. El primer impacto de la subida lo absorberá la cuenta de resultados de las compañías, pero si se mantiene la presión alcista de los precios, repercutirá en el precio final de los productos. Todavía estamos lejos de que las subida de los alimentos tenga un impacto en la inflación, pero no es descartable que de persistir la situación actual se experimente un traslado hacia la economía real. En la tabla adjunta aparece la evolución de las principales materias primas agrícolas en el último mes. Las subidas son relevantes, teniendo en cuenta que algunas ya habían experimentado fuertes subidas desde mínimos. En los próximos días se conocerá el alcance de las sanciones económicas a Rusia que impondrán tanto EEUU como la Unión Europea. Teniendo en cuenta que Moscú es sobre todo productor de materias primas, tanto industriales como energéticas y agrícolas, es muy probable que algunos precios sigan experimentado una presión alcista. Bien es cierto que las recientes subidas parten de un nivel de precios muy deprimido, por lo que por el momento la situación no es alarmante para la economía en su conjunto. Pero sí que lo es para las compañías que utilizan las materias primas agrícolas y que están viendo incrementarse los costes de sus inputs de forma preocupante.

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