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¿Llamas a eso un corte de pelo? Espero que no lo hayas pagado.

Oh, por favor, esto es una basura, eres una vergüenza para ti y para tu profesión.

Estos son sólo dos ejemplos de comentarios que han seguido a los artículos que he escrito en mi carrera. Si bien pueden parecer benignos en comparación con el tipo de comentarios violentos y vulgares que son sinónimos de acoso cibernético, son ejemplos del comportamiento incivil y antisocial que aflige a Internet.

Si estos comentarios estuvieran dirigidos a mí en cualquiera de mis interacciones en la vida diaria – al comprar un café o en mi club de lectura mensual – serían increíblemente dolorosos y ciertamente no intrascendentes.

Basándome en mis propias investigaciones, así como en las de investigadores de otros campos, mi nuevo libroUncovering Online Commenting Culture: Trolls, Fanboys and lurkers” intenta ayudarnos a entender los comportamientos en línea, y describe los pasos productivos que todos podemos dar para crear interacciones en línea más seguras y amables.

Pasos que todos podemos tomar

El abuso en línea es un problema social que simplemente se alimenta de la tecnología. Se necesitan soluciones que no sólo desactiven el poder de Internet para amplificar el abuso, sino que también fomenten cambios cruciales en las normas y valores sociales dentro de las comunidades en línea.

Reconocer que es una comunidad

El primer paso es asegurarnos de que vemos nuestras interacciones en línea como un acto de participación en una comunidad. Lo que ocurre en línea entonces comenzará a alinearse con nuestras interacciones fuera de línea.

Si alguno de los comentarios crueles que a menudo forman parte de la discusión en línea se te dijera en un restaurante, esperarías que los testigos a tu alrededor te apoyen. Debemos tener las mismas expectativas en línea.

Conozca la audiencia

Aprendemos a socializar fuera de línea basándonos en las señales visuales y verbales dadas por las personas con las que interactuamos. Cuando trasladamos las interacciones sociales a un espacio en línea donde esas pistas se eliminan u oscurecen, también se elimina un componente fundamental de cómo moderar nuestro propio comportamiento. Sin estas claves sociales, es difícil determinar si el contenido es apropiado.

La investigación ha demostrado que la mayoría de los usuarios de los medios sociales imaginan una audiencia muy diferente a la audiencia real que lee sus actualizaciones. A menudo imaginamos a nuestra audiencia como personas con las que nos asociamos regularmente fuera de línea, sin embargo, una declaración política que pueda ser apoyada por familiares y amigos cercanos podría ser ofensiva para los antiguos colegas de nuestra red en línea más amplia.

Comprender nuestro propio comportamiento

Las emociones juegan un papel importante en el comportamiento en línea – los comentarios emotivos pueden inspirar más comentarios emotivos en un ciclo continuo de retroalimentación. Por lo tanto, la agresión puede incitar a la agresión en otros, pero también puede establecer una norma de comportamiento dentro de la comunidad en el sentido de que la agresión es aceptable.

Comprender nuestro comportamiento en línea puede ayudarnos a tomar un papel activo en la formación de las normas y valores de nuestras comunidades en línea demostrando un comportamiento apropiado.

También puede informar sobre iniciativas educativas para nuestros usuarios más jóvenes en línea. Debemos enseñarles a permanecer conscientes de la disyunción entre nuestro público imaginado y el público real, inculcando así normas sociales productivas para las generaciones venideras. Es preocupante que casi el 70% de las personas de entre 18 y 29 años de edad hayan sufrido algún tipo de acoso en línea, en comparación con un tercio de las personas de 30 años de edad o más.

Qué pueden hacer las organizaciones e instituciones

Esto no quiere decir que debamos absolver a las instituciones que se benefician de nuestras interacciones en línea. Las redes sociales como Facebook y Twitter también tienen un papel que desempeñar.

Diseño de interfaz de usuario

El diseño de interfaces de usuario influye en la facilidad con la que interactuamos, los tipos de individuos que comentan y cómo nos comportaremos.

Basándonos en la investigación psicológica, podemos vincular rasgos particulares de personalidad con el comportamiento antisocial en línea. Esto es importante porque los cambios sencillos en las interfaces que utilizamos para comunicarnos pueden influir en los tipos de personalidad que se inclinarán a comentar.

El uso del diseño de interfaces para fomentar la participación de aquellos que dejarán comentarios positivos, y la creación de barreras para aquellos inclinados a dejar los abusivos, es un paso que las plataformas en línea pueden dar para minimizar los comportamientos dañinos.

Por ejemplo, aquellos que son muy agradables prefieren el anonimato cuando se comunican en línea. Por lo tanto, eliminar el anonimato en los sitios web (una respuesta a menudo pregonada al comportamiento hostil) podría desanimar a aquellos individuos agradables que dejarían comentarios más positivos.

Políticas de moderación

Los individuos conscientes están vinculados a comentarios más pro-sociales. Prefieren altos niveles de moderación y sistemas donde los comentarios de calidad son resaltados o clasificados por otros usuarios.

Riot Games, editor del famoso juego multijugador League of Legends, ha tenido un gran éxito a la hora de mitigar el comportamiento ofensivo mediante la adopción de medidas para promover los valores compartidos de la comunidad de jugadores. Esto incluía un tribunal de jugadores que podía determinar el castigo para las personas involucradas en comportamientos incivilizados.

Análisis y generación de informes

Las herramientas analíticas, los datos visibles sobre quién visita un sitio y una guía en tiempo real sobre quién está leyendo los comentarios pueden ayudarnos a configurar una imagen más precisa de nuestra audiencia. Esto podría ayudar a eliminar el riesgo de delito involuntario.

Proporcionar procesos claros para denunciar comportamientos inapropiados y actuar con rapidez para castigarlos también nos animará a desempeñar un papel activo en la limpieza de nuestras comunidades en línea.

Podemos y debemos esperar más de nuestras interacciones en línea. Nuestro comportamiento y cómo respondemos al comportamiento de otros dentro de estas comunidades contribuirá a las normas y valores compartidos de una comunidad en línea.

Sin embargo, hay factores institucionales que pueden afectar los comportamientos que se muestran. Sólo mediante una combinación de respuestas personales e institucionales al comportamiento antisocial podremos crear comunidades en línea más inclusivas y armoniosas.

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